Integración de la Tecnología en Ambientes de Aprendizaje

Blog dedicado al análisis y discusión de la innovación educativa

El ciclo de las ideas

         Tanto en las sociedades como en las personas podemos ver cómo las ideas regresan. Regresan actualizadas, adaptadas a una nueva realidad pero con la esencia intacta. Tal vez esto obedezca a la afirmación de Alanís González (2007), referente a que las necesidades básicas de los individuos no cambian con el tiempo, y aunque se podrán optimizar la entrega de satisfactores para las mismas, su constancia es la que nos puede brindar una línea de entendimiento para el futuro del desarrollo tecnológico y económico.

         En lo referente a la educación, los ciclos no son tan evidentes, es probable que solo veamos el avance en tecnología educativa y el surgimiento de teorías para mejorarla. Es por ello que, siguiendo la línea marcada con anterioridad, una manera de simplificar su entendimiento es observar al alumno. Sabiendo que su modo de aprender puede variar dependiendo del individuo, se abre una puerta para entender de qué manera podemos brindarle esa personalización tan necesaria para potenciar la asimilación del conocimiento (Lozano Rodríguez, 2007).

La tecnología y la educación

         En el último siglo se han dado avances tecnológicos que han cambiado dramáticamente la interacción entre los individuos y las organizaciones. De los bienes a la medida del cliente, pero caros en su manufactura, a los productos y servicios personalizados con precios accesibles que nos brinda una era dominada por la información y un mercado en el que cualquier compañía puede ser un competidor no importando su tamaño (Alanís González, 2007).

         La educación también ha sido afectada, necesariamente, por estos avances y durante los últimos años el incremento de programas que hacen uso de las tecnologías de la información y su aplicación en el e-learning (aprendizaje a distancia por algún medio electrónico, particularmente la internet), se ha incrementado (Mortera Gutiérrez, 2007).

         Lo anterior ha presentado un reto para las instituciones al tratar de incluir estos avances, sin poder prescindir en su totalidad del modelo presencial. A estos programas que combinan la instrucción cara-a-cara y el aprendizaje autónomo, o en equipo, con recursos electrónicos se le conoce como aprendizaje combinado o Blended Learning, y aunque a lo largo de los años ha tenido muchas definiciones, la presentada es la que más se acerca al consenso general (Mortera Gutiérrez, 2007).

         El reto en el aprendizaje combinado es poder adecuar el contenido, la cantidad de recursos, y el tiempo destinado a ellos. En este aprendizaje se pueden obtener múltiples combinaciones por lo que es necesario entender la realidad de audiencia y el impacto que el costo de la capacitación tiene para ellos (Mortera Gutiérrez, 2007). Para ejemplificar comparemos a un estudiante universitario con un profesionista. El tiempo que puede dedicar cada uno a la lectura o para asistir a clases es muy diferente (Lozano Rodríguez, 2007). Lo mismo es el factor precio. Si se tratara de cubrir con el mismo modelo de curso ambos grupos, es muy probable que la percepción del diseño varíe de un alumno a otro. Es por ello que el uso de recursos tecnológicos en la educación nos obliga a moderar su extensión y aplicación dependiendo de la audiencia y es aquí en donde se vuelve esencial el conocer los estilos de aprendizaje.

         Acorde con Lozano Rodríguez (2007) los avances tecnológicos y el acceso a la información que cambiaron la manera de entregar el conocimiento, obligan a los alumnos a ser más autodirigidos e independientes, pero esto no puede lograrse sin antes entender cómo aprende una persona. Para evitar la confusión que surge de las diversas interpretaciones que puede tener el concepto de estilo, el mismo autor hace énfasis en que las preferencias (la facultad de elegir) y tendencias (inclinación natural, cognitiva, casi siempre inconsciente, a la manera en que se realiza algo) de cada individuo son factores determinantes del mismo. El abanico se abre para mostrar preferencias sensoriales, visuales, ambientales, sociológicas y temporales, combinadas con tendencias en la percepción, organización y pensamiento. Si queremos tener éxito en la entrega de conocimiento debemos tomar en cuenta esta diversidad

         Los esfuerzos por enriquecer la experiencia y satisfacer los factores mencionados en los adultos han dado el surgimiento de la integración de comunidades de aprendizaje, en las que grupos de profesionales plantean sus objetivos (personales o comunes) mientras aportan sus conocimientos e interactúan a través de ambientes electrónicos (Daele et al, 2007). La implementación de estos grupos (completamente autodirigidos o no), la adecuada evaluación de los estilos de aprendizaje y el balance de recursos que se obtiene en consecuencia, promueven la participación, el aprovechamiento y la permanencia de los estudiantes de los programas en línea, a la vez que le da a los mismos una connotación única para cada alumno.


Referencias

Alanís González, M. (2007). ¿Hacia dónde nos dirigimos? Evolución de la tecnología y sus efectos en las organizaciones. En Lozano Rodríguez, A. y Burgos Aguilar, V. (Eds.), Tecnología educativa en un modelos de educación a distancia centrado en la persona (pp. 107-124). Distrito Federal, México: LIMUSA.

Daele,A., Deschryver, N., Gorga, D., y Künzel, M. (2007). Managing Knowledge within Communities of Practice: Analysing Needs and Developing Services. elearning papers , (5). Recuperado en http://www.elearningpapers.eu/index.php?page=doc&doc_id=10222&doclng=7

Lozano Rodríguez, A. (2007). Reconocimiento de los estilos de aprendizaje en cursos ofrecidos en línea. En Lozano Rodríguez, A. y Burgos Aguilar, V. (Eds.), Tecnología educativa en un modelos de  educación a distancia centrado en la persona (pp. 157-183). Distrito Federal, México: LIMUSA.

Mortera Gutiérrez, F.J. (2007). El aprendizaje híbrido o combinado (Blended Learning): acompañamiento tecnológico de las aulas del siglo XXI. En Lozano Rodríguez, A. y Burgos Aguilar, V. (Eds.), Tecnología educativa en un modelos de educación a distancia centrado en la persona (pp. 125-156). Distrito Federal, México: LIMUSA.

2 comentarios:

Buenas noches compañero Francisco, estoy de acuerdo contigo al ver la nuevas tecnologías como un reto que hay que enfrentar en las prácticas pedagógicas, pues los cambios han sido muy rápidos y desde la educación hay que hacerles frente.

Un saludo Antonio Claret

Hola Francisco, coincido contigo cuando mencionas que los avances tecnológicos y el acceso a la información obligan a los alumnos a ser más autodirigidos e independientes siempre y cuando el docente tome en cuenta y comprenda los estilos de aprendizaje de los alumnos.
Te felicito por tu aportación.
Lolita

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